¿Son confiables los artefactos eléctricos de nuestras casas?

Los productos eléctricos que se encuentran en la mayoría de los hogares abarcan desde heladeras, lavarropas, secarropas, planchas, televisores, reproductor de CD, computadoras, caloventores, ventiladores, extractores, microondas, cortadora de césped, secadores de cabello, tostadoras, cafeteras, televisores y artefactos de iluminación, entre otros.

Todos estos productos trabajan con una tensión eléctrica de 220 voltios, pero como la tensión de seguridad es de 24 voltios, todos ellos pueden originar accidentes por electrocución.
Otro peligro, no menos importante, está presente en los productos vinculados a las instalaciones fijas del hogar. Debe ponerse atención en tomacorrientes, interruptores, productos electrónicos de control (dimmers de luz, variadores de velocidad en ventiladores) como también en interruptores termomágneticos, interruptores diferenciales y en extensiones de los tomacorrientes fijos o móviles, comúnmente llamados “zapatillas“.

¿Cómo prevenimos?

Resulta vital a la hora de prevenir accidentes, verificar que todos los productos que se adquieran cuenten con el sello de seguridad de la Secretaría de Comercio Interior.
Esto asegura que dichos productos –importados o fabricados en el país– fueron controlados una vez al año por organismos de certificación acreditados, como el IRAM ú otros de carácter internacional, parta garantizar la seguridad de los mismos.
Es aconsejable también que en el tablero eléctrico del hogar haya un interruptor diferencial, que tiene la capacidad de cortar la alimentación eléctrica de la casa ante cualquier fuga a tierra, en combinación con el sistema de puesta a tierra (conductor bicolor verde amarillo conectado a la jabalina).
Estas fugas se pueden producir por el deterioro de la aislación de aparatos electrodomésticos, electrónicos o de iluminación o ante una imprudencia del usuario, evitando así el riesgo de electrocución.
En esta línea, es importante conocer la antigüedad de la instalación eléctrica del inmueble.
Sí la instalación tiene más de 15 años, difícilmente cuente con un interruptor diferencial y sistema de puesta a tierra (conductor bicolor verde amarillo conectado a la jabalina), es más, frecuentemente las instalaciones antiguas ni siquiera garantizan que todos los tomacorrientes tengan la tercera pata conectada al sistema de puesta a tierra.
En todos los casos es recomendable asegurar que el conductor bicolor verde amarillo recorra toda la instalación, que este conectado al borne de tierra de todos los tomacorrientes (debemos asegurarnos de reemplazar los tomas que no lo tengan y eliminar el uso de los peligrosos adaptadores).
Además en el tablero debe haber un interruptor termo magnético para proteger cada circuito e impedir que los cables se sobrecarguen y recalienten.
De lo contrario, este proceso puede desembocar en altas temperaturas, llamas explosiones e incendios.

 

Fuente: Ingeniero Alberto Pérez, Revista AHORA, año 2 Nº 8 – Abril 2010

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